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De regreso [Klaus]
Yo No Soy Katherine :: Mystic-Falls :: Exteriores :: Bosque :: Char's Home.
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De regreso [Klaus]
La vuelta a casa esta vez se había vuelto mas corta de lo que normalmente era. Quería averiguar mas de él y al mismo tiempo sabía perfectamente que jugaba con fuego. Pero, me gustaban los peligros.
La caminata estuvo llena de charlas insustanciales, almenos de las que a mi realmente me interesaba saber. Por ejemplo, lo beneficiosa que era la luz de la luna para la belleza sobre natural de la raza, sobre la caza y mi deporte favorito: La caza furtiva. Y esta vez no hablaba de animales en peligro de extinción, para nada... Todo giraba en torno de vampiros.
Ya poco nos faltaba, podía sentir el aroma peculiar de las flores que estaban en el jardín y de los robles que rodeaban mi casa. Hasta que mis ojos finalmente hicieron contacto con la huella que era el anuncio de entrada a mi casa. Es decir, si no te invitaba era algo dificil saber donde estaba exactamente ya que una buena ilera de frondosos robles cubrian por completo la entrada y el resto del cierre perimetral.
Me apuré un poco girando juguetonamente, lo tome de la muñeca para apurar su paso tambien. A veces era así; impulsiva, energica y alegre. Y otras... En otras ocaciones era mejor no encontrarme. - Ven hacer algo de ejercicio si no se te trabaran los huesos. - Dije con gracia y sin intenciones de ofender, eso quedaba claro.
Llegué frente al portón de madera, bastante trabajado pero, no era antiguo... Mas bien pintaba por moderno y se alzaba en medio de las columnas de hormigón, de color a concreto natural y salpicado. Una convianacion entre rústico y moderno bastante interesante. - Me da algo de vergüenza en donde vivo ahora. - Comenté mientras despues que el pasara cerraba nuevamente el portón. - No es a lo que estoy acostumbrada, a la decoración victoriana... Y.- Pausé todo eso, para mi no tenía tanto lujo como acostumbraba pero, que le podía pedir a Mystic Fall's.
- No son los lujos de Francia... - terminando de exponer mis pensamientos.
La caminata estuvo llena de charlas insustanciales, almenos de las que a mi realmente me interesaba saber. Por ejemplo, lo beneficiosa que era la luz de la luna para la belleza sobre natural de la raza, sobre la caza y mi deporte favorito: La caza furtiva. Y esta vez no hablaba de animales en peligro de extinción, para nada... Todo giraba en torno de vampiros.
Ya poco nos faltaba, podía sentir el aroma peculiar de las flores que estaban en el jardín y de los robles que rodeaban mi casa. Hasta que mis ojos finalmente hicieron contacto con la huella que era el anuncio de entrada a mi casa. Es decir, si no te invitaba era algo dificil saber donde estaba exactamente ya que una buena ilera de frondosos robles cubrian por completo la entrada y el resto del cierre perimetral.
Me apuré un poco girando juguetonamente, lo tome de la muñeca para apurar su paso tambien. A veces era así; impulsiva, energica y alegre. Y otras... En otras ocaciones era mejor no encontrarme. - Ven hacer algo de ejercicio si no se te trabaran los huesos. - Dije con gracia y sin intenciones de ofender, eso quedaba claro.
Llegué frente al portón de madera, bastante trabajado pero, no era antiguo... Mas bien pintaba por moderno y se alzaba en medio de las columnas de hormigón, de color a concreto natural y salpicado. Una convianacion entre rústico y moderno bastante interesante. - Me da algo de vergüenza en donde vivo ahora. - Comenté mientras despues que el pasara cerraba nuevamente el portón. - No es a lo que estoy acostumbrada, a la decoración victoriana... Y.- Pausé todo eso, para mi no tenía tanto lujo como acostumbraba pero, que le podía pedir a Mystic Fall's.
- No son los lujos de Francia... - terminando de exponer mis pensamientos.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

- Mensajes: 217
Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Pequeños retazos de conversación fue lo que mantuvimos durante todo el trayecto. Calmado, refrescante y natural nada más que la luz tenue de la luna sobre el cielo un satelite espejo, reflector de la luz matutina pero sin lugar a dudas de mucha más belleza que el llamado astro rey.
Aun esas pequeñas conversaciones me decia un poco más de ella, lo que le agradaba y lo que más que agradarle podia resultarle exitante, encontre varias coincidencias con mi propia personalidad e incluso me formule la pregunta de los millones de dolares ¿Me descubriria ante ella? Y la respuesta era sí. No me perderia aquella impresión de su rostro y mejor aun la respuesta caotica al descubrir la frustrante verdad.
El sendero no era un diseño labrado en piedras de rio, mucho menos era un pasillo de flores de jardin y pequeñas linternas bajo tierra. Era natural, un camino de robles de gran altura pronto una cadena de palabras se fue armando en mi mente robles blancos, Mystic Falls, años de antiguedad... fresno blanco.
Estaba muy encimismado en mis pensamientos sobre los alrededores por lo tanto su toque con mi muñeca me tomo un tanto desprevenido haciendome sonreir de manera natural.
Es acogedor argumente tras vaciar la mirada sobre cuanto tuve frente a mi, cada detalle en los muebles, el color de los mismos el cual curiosamente era en su mayoria blanco.
No podrias armar una noche de pijamas y saltar sobre una cama del siglo XV enarque una ceja con una sonrisa burlesca Eso me hace pensar en nosotros pause un momento para seguir mirando y analizando sus palabras
Tener una casa propia de nuestras costumbres seria muy llamativo e incluso resultaria molesto a la vista, no encajariamos dentro de los estereotipos del pueblo. Lo que me hace pensar que debo aparentar unos treinta sonreí de lado bajando un poco las cejas Debo cambiar yo tambien y por primera vez en la noche una corta carcajada salio de mi garganta.
Aun esas pequeñas conversaciones me decia un poco más de ella, lo que le agradaba y lo que más que agradarle podia resultarle exitante, encontre varias coincidencias con mi propia personalidad e incluso me formule la pregunta de los millones de dolares ¿Me descubriria ante ella? Y la respuesta era sí. No me perderia aquella impresión de su rostro y mejor aun la respuesta caotica al descubrir la frustrante verdad.
El sendero no era un diseño labrado en piedras de rio, mucho menos era un pasillo de flores de jardin y pequeñas linternas bajo tierra. Era natural, un camino de robles de gran altura pronto una cadena de palabras se fue armando en mi mente robles blancos, Mystic Falls, años de antiguedad... fresno blanco.
Estaba muy encimismado en mis pensamientos sobre los alrededores por lo tanto su toque con mi muñeca me tomo un tanto desprevenido haciendome sonreir de manera natural.
Es acogedor argumente tras vaciar la mirada sobre cuanto tuve frente a mi, cada detalle en los muebles, el color de los mismos el cual curiosamente era en su mayoria blanco.
No podrias armar una noche de pijamas y saltar sobre una cama del siglo XV enarque una ceja con una sonrisa burlesca Eso me hace pensar en nosotros pause un momento para seguir mirando y analizando sus palabras
Tener una casa propia de nuestras costumbres seria muy llamativo e incluso resultaria molesto a la vista, no encajariamos dentro de los estereotipos del pueblo. Lo que me hace pensar que debo aparentar unos treinta sonreí de lado bajando un poco las cejas Debo cambiar yo tambien y por primera vez en la noche una corta carcajada salio de mi garganta.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Me agrado saber que le agradaba mi casa, aunque a mi no me agradaba mi propia casa pero, ni modo... Era lo que había. - Adoro la ornamentación, se me da algo natural. - Me sonreí de lado mientras abría la puerta como si de una simple humana se tratara, a veces gustaba de hacer cosas cotidianas, aunque bien podría abrirla sin siquiera tocarla. Le dí lugar para pasar.
Comento algo asi sobre pijamadas, saltar sobre la cama... Siglo XV. Me parecia raro, pero me encogí de hombros y compartí con el la carcajada. - Bueno sería considerada la "gotica" del pueblo si tuviera una adorable mansión exquicitamente adornada con muebles que realmente valen en precio. - Lo miré, había hecho una broma sobre si mismo, eso era sorprendente, asentí mordisqueandomé un poco el labio. - Te ves bien para tener treinta. - Largué una risa con aquel comentario y rolee los ojos un poco con ingenuidad y otro poco con algo de pena por lo que acababa de decir. - Solo tendrías que relajarte un poco, y ser mas... Como explicarte. - Me crucé de brazos y lo miré sonriendomé de lado
- No realmente no te imgino siendo como los hombres de ahora, no me cabe en la cabeza... Y si me disculpas, en mi casa suelo andar descalza. Me hace sentir libre... - Termié por decir mientras me quitaba los tacones. - Pasa, ponte comodo iré a dejar mis zapatos al cuarto y vuelvo en un abrir y cerrar de ojos. - Lo indiqué hasta el pronto living y luego giraba para ir rumbo a mi cuarto tras cerrar la puerta.
- O bien puedes curiosear el resto de la casa como quieras. - Dije girando y volviendo a partir hacia las escaleras.
Comento algo asi sobre pijamadas, saltar sobre la cama... Siglo XV. Me parecia raro, pero me encogí de hombros y compartí con el la carcajada. - Bueno sería considerada la "gotica" del pueblo si tuviera una adorable mansión exquicitamente adornada con muebles que realmente valen en precio. - Lo miré, había hecho una broma sobre si mismo, eso era sorprendente, asentí mordisqueandomé un poco el labio. - Te ves bien para tener treinta. - Largué una risa con aquel comentario y rolee los ojos un poco con ingenuidad y otro poco con algo de pena por lo que acababa de decir. - Solo tendrías que relajarte un poco, y ser mas... Como explicarte. - Me crucé de brazos y lo miré sonriendomé de lado
- No realmente no te imgino siendo como los hombres de ahora, no me cabe en la cabeza... Y si me disculpas, en mi casa suelo andar descalza. Me hace sentir libre... - Termié por decir mientras me quitaba los tacones. - Pasa, ponte comodo iré a dejar mis zapatos al cuarto y vuelvo en un abrir y cerrar de ojos. - Lo indiqué hasta el pronto living y luego giraba para ir rumbo a mi cuarto tras cerrar la puerta.
- O bien puedes curiosear el resto de la casa como quieras. - Dije girando y volviendo a partir hacia las escaleras.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

- Mensajes: 217
Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Curosear era precisamente una de mis debilidades, era un ser sumamente curioso me gustaba ir más allá quizas no al grado de romper mis esquemas como esos modos que me tomaba para hablar e incluso moverme, pero de lo que si estaba complacido era de que podia aprender algo de cualquier situación como ahora. Aunque ahora parecian más lecciones de interiores.
Me traia mucho en la cabeza aquello de cambiar un poco mis habitos y ahora verla a ella tan acomodada fungiendo como una persona real me hacia pensar que seria entretenido montar una puesta en escena similar. Siempre podria comprar algunas baratijas.
Me detuve a mirar unos libros sobre su mesa de centro eran aproximadamente unos cinco a no exagerar, iba a tomarlos cuando preste más atención a lo que vibraba en aquella casa.
Me gire para ver un comedor brillantemente blanco una terraza por donde se colaba el aire nocturno, mismo aire que iba a parar frente a una gran variedad de reservas de vino. Sonrei por encontrar algo que me atraia mucho más De verdad tienes buenos gustos comente con un tono de voz regular, no hacia falta gritar Y yo que pensaba que solo era para apantallar humanos o jovenes vampiros de treinta
Me traia mucho en la cabeza aquello de cambiar un poco mis habitos y ahora verla a ella tan acomodada fungiendo como una persona real me hacia pensar que seria entretenido montar una puesta en escena similar. Siempre podria comprar algunas baratijas.
Me detuve a mirar unos libros sobre su mesa de centro eran aproximadamente unos cinco a no exagerar, iba a tomarlos cuando preste más atención a lo que vibraba en aquella casa.
Me gire para ver un comedor brillantemente blanco una terraza por donde se colaba el aire nocturno, mismo aire que iba a parar frente a una gran variedad de reservas de vino. Sonrei por encontrar algo que me atraia mucho más De verdad tienes buenos gustos comente con un tono de voz regular, no hacia falta gritar Y yo que pensaba que solo era para apantallar humanos o jovenes vampiros de treinta

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Ya en mi cuarto, me tome cierto tiempo ya que escuchaba sus pasos ir y venir por la casa. De verdad era curioso y eso me gustaba. Bajé normalmente las escaleras, ya descalza, procurando no hacer demaciado ruido, no deseaba se sintiera invadido o vigilado, pues no lo hacia. Quizás si quería se sintiera como en su territorio, relajado... aunque seguramente podría sentir mi presencia cerca de él y eso no le dejaría perder la postura. Ciertamente de espaldas, parecia un hombre de negocios, pero... De los importantes, quizás un narcotraficante o algo que tuviese que ver con ilegalidades.
Por otro lado, yo me sentía algo fuera de plano en Mystic Fall's, como si el lugar lograra descargar energias en distintas areas de mi personalidad, una en una... Y las hacia estallar como una carga pesada de dinamita, delatando mis diferentes fasetas con una definición que yo consideraría bastante molesta. Pero, desde que habia llegado al pueblo, no era la misma... Y siendo yo visionaria, bastate avara y egocentrista, me temía que fuera lo que sería capaz de hacer por lo que se me pusiera entre ceja y ceja.
Esfumé mis pensamientos de mi mente, con una facilidad milenaria, era cortar el chorro, o permitir que mi cabeza explotara
Recordé entonces, que habia comentado sobre mi gusto en licores. - Gracias, ya notaras que la verdad es verdad que poseo una facinación especial por la buena bebida, es parte de mi faceta codiciosa, y egocentrista. La tipica mujer con un vaso de alcohol y el mundo bajo sus pies... - Comente aquello como si de una novela de ficcion se tratara, me acerqué un poco mas a su espalda y contemple detenidamente, algo que adoraba de los hombres era la espalda, y no iba a comentarle en voz alta que tenía en buena proporción, lo concideraba fuera de lugar, e inocurrente para la ocacion y los fines de la invitacion. De todas maneras era inevitable que aquellos pensamientos no me hicieran cierta gracia.
Por otro lado, yo me sentía algo fuera de plano en Mystic Fall's, como si el lugar lograra descargar energias en distintas areas de mi personalidad, una en una... Y las hacia estallar como una carga pesada de dinamita, delatando mis diferentes fasetas con una definición que yo consideraría bastante molesta. Pero, desde que habia llegado al pueblo, no era la misma... Y siendo yo visionaria, bastate avara y egocentrista, me temía que fuera lo que sería capaz de hacer por lo que se me pusiera entre ceja y ceja.
Esfumé mis pensamientos de mi mente, con una facilidad milenaria, era cortar el chorro, o permitir que mi cabeza explotara
Recordé entonces, que habia comentado sobre mi gusto en licores. - Gracias, ya notaras que la verdad es verdad que poseo una facinación especial por la buena bebida, es parte de mi faceta codiciosa, y egocentrista. La tipica mujer con un vaso de alcohol y el mundo bajo sus pies... - Comente aquello como si de una novela de ficcion se tratara, me acerqué un poco mas a su espalda y contemple detenidamente, algo que adoraba de los hombres era la espalda, y no iba a comentarle en voz alta que tenía en buena proporción, lo concideraba fuera de lugar, e inocurrente para la ocacion y los fines de la invitacion. De todas maneras era inevitable que aquellos pensamientos no me hicieran cierta gracia.
- Insisto, te ves bien para tener solo treinta. - Fruncí un poco los labios como para dejar en claro que mis palabras eran ciertas. Y aproveche para curiosear que botella miraba en particular. - Toma la que mas te guste, y nos acompañara en la charla. ¿Te parece bien?. - Me senté sobre la mesa cruzandome de piernas y colocando mis manos, como de costumbre, sobre mis rodillas. - Será un honor que elijas la mas costosa, solo por si dudas en elegir. - agregué, ladeando apenas el rostro para observarlo con una media sonrisa de complicidad.
Desvié un momento la vista a los libros sobre la mesa del living. Todos ellos los habia traido de la sección prohibida de la biblioteca, osea: Mi despacho. No importaba demaciado en realidad si habia hojeado aquellos libros, ya que solo contaban de la historia civil de Mystic, y mi diario personal estaba bien enterrado. La historia del pueblo era bastante interesante, aunque aún no llegaba a como había sido que la sangre de Salem habia llegado al pueblo. No obstante, podría ser un buen tema de conversación con aquel buen especimen de vampiro que tenía frente a mi y en lo que llamaba "mi hogar" por los momentos.
Asique ahora, la cuestión era... Primero me erizaba los pelos del cuerpo, sentia un extraño rechazo que me hacia sentir una corriente extraña sobre la piel... y ahora comenzaba a caerme mas que bien... demaciado bien. Char se ve mayorcito como para que se fije en ti. Mis pensamientos eran los menos ocurrentes posibles, pero me arranco una sonrisa que no me pude resistir, y en un intento de fingir, miré hacia afuera. Y por sobre todas las cosas nena, es misterioso, no bajes la guardia. Pensé para mi misma, devolviendo la mirada con mas pasión como si, y a pesar de la gelidez que poseía, se encendiera una hogera que ambientaba la habitación en aquel sentimiento extraño, cosa que quizás por descuidada el podria sentir.
Era un hecho, lo sentiria.
Desvié un momento la vista a los libros sobre la mesa del living. Todos ellos los habia traido de la sección prohibida de la biblioteca, osea: Mi despacho. No importaba demaciado en realidad si habia hojeado aquellos libros, ya que solo contaban de la historia civil de Mystic, y mi diario personal estaba bien enterrado. La historia del pueblo era bastante interesante, aunque aún no llegaba a como había sido que la sangre de Salem habia llegado al pueblo. No obstante, podría ser un buen tema de conversación con aquel buen especimen de vampiro que tenía frente a mi y en lo que llamaba "mi hogar" por los momentos.
Asique ahora, la cuestión era... Primero me erizaba los pelos del cuerpo, sentia un extraño rechazo que me hacia sentir una corriente extraña sobre la piel... y ahora comenzaba a caerme mas que bien... demaciado bien. Char se ve mayorcito como para que se fije en ti. Mis pensamientos eran los menos ocurrentes posibles, pero me arranco una sonrisa que no me pude resistir, y en un intento de fingir, miré hacia afuera. Y por sobre todas las cosas nena, es misterioso, no bajes la guardia. Pensé para mi misma, devolviendo la mirada con mas pasión como si, y a pesar de la gelidez que poseía, se encendiera una hogera que ambientaba la habitación en aquel sentimiento extraño, cosa que quizás por descuidada el podria sentir.
Era un hecho, lo sentiria.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

- Mensajes: 217
Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Mis manos repasaban la superficie de las botellas de vino que descansaban sobre su caba más mis otros sentidos estaban totalmente dispersos y trabajando de manera efectiva e individual.
Mis oidos prestaban atención a sus pisadas en el piso superior, recorria su habitación la cual supe por sus pies que era amplia, bajo las escaleras apoyando apenas los dedos para se sigiloza, era imposible serlo cuando alguien como yo estaba tan acostumbrado a ser sigiloso cuando lo queria.
No podia verla de frente pero podia ver su silueta en los reflejos de la habitación gracias a los reflejos de los cristales, la creciente noche era una total ola de oscuridad lo más parecido a la boca de una cueva. Ampliaba la habitación y me dejaba ver los movimientos de quien se moviera a mis espaldas.
Extraño que pareciera confiaba en ella, otras veces ni la espalda le hubiera dado a un vampiro que recien conocia había allá afuera seres que sabian de las debilidades de vampiros como yo; más esta vez, quizas por las circunstancias o por la no tan extraña familiaridad me sentia cómodo ahí.
Gracias. Y ya que estamos alagandonos mutuamente debo decir que esa peculiar forma de sentarte es bastante cautivadora, sin ofender tienes una hemosas piernas aun seguia de espaldas pero ella ya había ocupado un lugar y por más decente y antiguo que yo fuera no había podido no detenerme a mirarla. Mi perfeccionista olfato erá en estos momentos el encargado de seleccionar el vino que más me hiciera agua la boca, a pesar de que ningun alimento ya tenia sabor para mi, el alcohol era una gran excepción.
Es dificil escoger una en especial, tienes una gran variedad. Creo que me quedaré con esta señale en cuanto la desenfundaba de su lugar, una de cien años aunque sabia que había muchas mejores Guardaré la mejor para otra ocación, si tu estas de acuerdo por que así como yo lo tenia planeado habria otra reveladora ocación.
Me aproxime a ella sosteniendo las dos copas que estaban disponibles sobre la pequeña pestaña saliente del mueble. No nos hacia falta un saca corchos y con un 'pop' sordo el vino quedo al descubierto dejando salir su anticuario olor. La movi un poco como antes ya había movido mi copa en aquel bar, movimientos suaves y circulares para que se mezclara el asentamiento por haber estado tanto tiempo sin abrirse. Llene despues su copa y por último la mia dejando la suya sobre su mano.
Eres muy perspicaz, tu mirada es demasiado intensa fijas la vista con bastante atención queriendo descubrir todo lo que una persona te puede ocultar me gusta yo tambien lo hago y te ocultas bien.
De haberme mantenido más disperso no hubiera notado las leves oleadas de escaneo que irradiaba su mirada.
Mis oidos prestaban atención a sus pisadas en el piso superior, recorria su habitación la cual supe por sus pies que era amplia, bajo las escaleras apoyando apenas los dedos para se sigiloza, era imposible serlo cuando alguien como yo estaba tan acostumbrado a ser sigiloso cuando lo queria.
No podia verla de frente pero podia ver su silueta en los reflejos de la habitación gracias a los reflejos de los cristales, la creciente noche era una total ola de oscuridad lo más parecido a la boca de una cueva. Ampliaba la habitación y me dejaba ver los movimientos de quien se moviera a mis espaldas.
Extraño que pareciera confiaba en ella, otras veces ni la espalda le hubiera dado a un vampiro que recien conocia había allá afuera seres que sabian de las debilidades de vampiros como yo; más esta vez, quizas por las circunstancias o por la no tan extraña familiaridad me sentia cómodo ahí.
Gracias. Y ya que estamos alagandonos mutuamente debo decir que esa peculiar forma de sentarte es bastante cautivadora, sin ofender tienes una hemosas piernas aun seguia de espaldas pero ella ya había ocupado un lugar y por más decente y antiguo que yo fuera no había podido no detenerme a mirarla. Mi perfeccionista olfato erá en estos momentos el encargado de seleccionar el vino que más me hiciera agua la boca, a pesar de que ningun alimento ya tenia sabor para mi, el alcohol era una gran excepción.
Es dificil escoger una en especial, tienes una gran variedad. Creo que me quedaré con esta señale en cuanto la desenfundaba de su lugar, una de cien años aunque sabia que había muchas mejores Guardaré la mejor para otra ocación, si tu estas de acuerdo por que así como yo lo tenia planeado habria otra reveladora ocación.
Me aproxime a ella sosteniendo las dos copas que estaban disponibles sobre la pequeña pestaña saliente del mueble. No nos hacia falta un saca corchos y con un 'pop' sordo el vino quedo al descubierto dejando salir su anticuario olor. La movi un poco como antes ya había movido mi copa en aquel bar, movimientos suaves y circulares para que se mezclara el asentamiento por haber estado tanto tiempo sin abrirse. Llene despues su copa y por último la mia dejando la suya sobre su mano.
Eres muy perspicaz, tu mirada es demasiado intensa fijas la vista con bastante atención queriendo descubrir todo lo que una persona te puede ocultar me gusta yo tambien lo hago y te ocultas bien.
De haberme mantenido más disperso no hubiera notado las leves oleadas de escaneo que irradiaba su mirada.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Me sonreí de lado, casi satisfecha sobre el comentario de mis piernas y mi forma de sentarme. Bajé la mirada y por un momento casi detengo la candente necesidad de escannear su comportamiento con la mirada, que en pleno apogeo de su conversación se volvía mas profunda y provocativa, aunque ciertamente ya no a contra voluntad.
- Para nada, un alago no puede resultar ofensivo bajo ningún punto de vista. - Me sonreí deliberadamente... Si yo comenzaba a largar mis alagos como catarata, seguramente el encuentro comenzaria a tornarce un poco mas... ardiente. Contemplé los movimientos de su mano, toda aquella sotisficación me conquistaba de una forma que aunque quiciera resistirme no sería posible de una forma efectiva. Remojé mis labios sutilmente con mi lengua apreciando el aroma de la bebida que sin perder mas tiempo sirvio en ambas copas.
Tomé de la que me ofrecía y realizando el mismo movimiento de su mano, me encargué de acercar un poco la copa a mi mentón para ensaciar mi naríz con su fina fragancia. Le aprobé con una media sonrisa y le escuché con atención, claramente habia notado que casi tramaba arrancarle la ropa para ver que se traía bajo las mangas, hablando metafóricamente... ¿No?.
- Gracias, tambien lo haces bien... - Miré su mano sosteniendo la copa y la volví a levantar para detenerla en su imponente mirada. - Algo me dice, que peligrosamente bien. - Mi voz era sensual con una firmeza que aún trazaba la linea que especificaba: yo aquí, tú allí. Alcé sutilmente mi copa, sin hacer mas caso a mis propias palabras, y me disponía a proponer un brindis, cuando el chasquido de algunas ramas me sacaron de contexto. Giré el rostro, como si fuera llamada a ser para la busqueda y el ataque, entrecerré mis ojos agudizando mis sentidos...
Unos instantes mas y el sonido se alejaba, no estaba segura de que era, o quien. Quizás era ese tal Jack, que se habia atrevido a cenar a las cercanias de mis terrenos. No lo sabía con exactitud y ya comenzaba a sacar cuentas como una loca. Volví el rostro hacia Klaus, y rompí con aquel frio y calculador rostro con una destellante sonrisa. - Falsa alarma. - Comenté para relajar la tensión que yo misma había producido con mi sobre salto.
Respiré profundamente y me dediqué a retomar el tema de la conversación - En lo que va de alagos, no te quedas atrás... Lo admito, estuve aprovechando para notar que tienes una espalda formidable. - y con aquellas palabras dejé salir la suspicaz picardía combinada con cierta arrogancia y sensualidad, tres cualidades explosivas si se batian demaciado, por lo cual dejé mi comentario en el aire... - ¿Un brindis?. - Pregunté retomando el hilo de lo que había dejado atrás.
A pesar que mi mente se esfrozaba por mantener el ambiente, mis sentidos estaban sobre el terreno, la idea de vivir expuesta entre los ventanales solía incomodarme, y el saber que quizás podría haber alguien alli fuera viendo cada uno de mis movimientos era una idea de la que no disfrutaria, por el momento, bajo ningún comcepto. Por lo cual sin borrar el rostro de simpatia que me habia tomado labor el volver a tomar, solté una ola de advertencia, lo suficientemente fuerte como para hacer que hasta el humano menos receptivo se le pusiera la piel de gallina y a lo que muchos animales salvajes se mantendrían fuera de camino. Cualquier osado que buscara tener problemas, pues dejaba clara mi posición defensiva sobre los terrenos que poseía y con lo que se encontrarian si interrumpieran mi velada con aquel irresistible especimen de vampiro que tenía enfrente... Lo que dejaba en duda, si se trataba de una advertencia, amenaza o un reto.
- Para nada, un alago no puede resultar ofensivo bajo ningún punto de vista. - Me sonreí deliberadamente... Si yo comenzaba a largar mis alagos como catarata, seguramente el encuentro comenzaria a tornarce un poco mas... ardiente. Contemplé los movimientos de su mano, toda aquella sotisficación me conquistaba de una forma que aunque quiciera resistirme no sería posible de una forma efectiva. Remojé mis labios sutilmente con mi lengua apreciando el aroma de la bebida que sin perder mas tiempo sirvio en ambas copas.
Tomé de la que me ofrecía y realizando el mismo movimiento de su mano, me encargué de acercar un poco la copa a mi mentón para ensaciar mi naríz con su fina fragancia. Le aprobé con una media sonrisa y le escuché con atención, claramente habia notado que casi tramaba arrancarle la ropa para ver que se traía bajo las mangas, hablando metafóricamente... ¿No?.
- Gracias, tambien lo haces bien... - Miré su mano sosteniendo la copa y la volví a levantar para detenerla en su imponente mirada. - Algo me dice, que peligrosamente bien. - Mi voz era sensual con una firmeza que aún trazaba la linea que especificaba: yo aquí, tú allí. Alcé sutilmente mi copa, sin hacer mas caso a mis propias palabras, y me disponía a proponer un brindis, cuando el chasquido de algunas ramas me sacaron de contexto. Giré el rostro, como si fuera llamada a ser para la busqueda y el ataque, entrecerré mis ojos agudizando mis sentidos...
Unos instantes mas y el sonido se alejaba, no estaba segura de que era, o quien. Quizás era ese tal Jack, que se habia atrevido a cenar a las cercanias de mis terrenos. No lo sabía con exactitud y ya comenzaba a sacar cuentas como una loca. Volví el rostro hacia Klaus, y rompí con aquel frio y calculador rostro con una destellante sonrisa. - Falsa alarma. - Comenté para relajar la tensión que yo misma había producido con mi sobre salto.
Respiré profundamente y me dediqué a retomar el tema de la conversación - En lo que va de alagos, no te quedas atrás... Lo admito, estuve aprovechando para notar que tienes una espalda formidable. - y con aquellas palabras dejé salir la suspicaz picardía combinada con cierta arrogancia y sensualidad, tres cualidades explosivas si se batian demaciado, por lo cual dejé mi comentario en el aire... - ¿Un brindis?. - Pregunté retomando el hilo de lo que había dejado atrás.
A pesar que mi mente se esfrozaba por mantener el ambiente, mis sentidos estaban sobre el terreno, la idea de vivir expuesta entre los ventanales solía incomodarme, y el saber que quizás podría haber alguien alli fuera viendo cada uno de mis movimientos era una idea de la que no disfrutaria, por el momento, bajo ningún comcepto. Por lo cual sin borrar el rostro de simpatia que me habia tomado labor el volver a tomar, solté una ola de advertencia, lo suficientemente fuerte como para hacer que hasta el humano menos receptivo se le pusiera la piel de gallina y a lo que muchos animales salvajes se mantendrían fuera de camino. Cualquier osado que buscara tener problemas, pues dejaba clara mi posición defensiva sobre los terrenos que poseía y con lo que se encontrarian si interrumpieran mi velada con aquel irresistible especimen de vampiro que tenía enfrente... Lo que dejaba en duda, si se trataba de una advertencia, amenaza o un reto.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

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Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Eso es porque a mí me gusta jugar del lado peligroso aclare correspondiendo a su inigualable sonrisa con una de las mías. Además de tener un agudo sentido del oído tenía uno mayor para leer entre palabras. Ella se estaba desenvolviendo muy bien o demasiado diría yo me estaba dando cuenta que esa sensualidad no era un teatro bien montado para que todo saliera como ella lo disponía sino por el contrario era la forma natural que ella había escogido para desarrollarse en este mundo.
Una táctica digna de admirarse ya que hasta a mí, Klaus, me había dejado embaucado con aquella sonrisa, elegancia, calidez y sensualidad para moverse.
De verdad enarque una ceja quizás con un poco de incredulidad reflejado en el rostro y en el timbre de mi voz Había escuchado mucho de mi, pero nunca algo referente a la forma de mi espalda, aquello me dice que debo de prestar más atención a otros aspectos sonreí aceptando aquel inesperado brindis.
El pequeño tintineo de las copas extendió un agudo sonido a través de toda la habitación, un pequeño eco propagándose a toda la extensión, más no había sido aquello todo lo que se podía sentir en esos instantes.
A menos que estés metida en un lio con un autonombrado cazador de vampiros me fastidiaba pronunciar aquello y la ironía de mis gestos lo reflejaba
No veo el motivo para tal alerta, parece que estas esperando que alguien te salte encima en verdad no estaría mal saltarle encima, bajo aquella piel debería esconderse la mejor sangre que había probado, conservada como se diría vulgarmente en alcohol con una antigüedad lo suficientemente larga para beber hasta la última gota. Mi mirada siguió la corriente de sus pensamientos y dejo de centrarse en sus ojos para fijarse en su cuello y parte de sus hombros. De verdad una tentación que me hacia titubear, insólito en verdad.
No sé que debe de alarmarte, debo decir que conmigo aquí no hay de que puedas preocuparte. Soy bastante listo para darme cuenta si hay algo afuera que pueda significar un riesgo parte de mi egocentrismo salió a relucir en aquel instante, un ego mezclado con verdad dado que si en verdad hubiera algo ahí afuera que hozara interrumpir mi placentera velada, se encontraría con el cuello partido en la mitad del tiempo del aleteo de un colibrí. Todo esto estaba tomando bastante significado para mí, mi atención estaba siendo absorbida por aquel ser frente a mi, con una sonrisa que desde hace tiempo atras me había hecho mirar dos veces.
Una táctica digna de admirarse ya que hasta a mí, Klaus, me había dejado embaucado con aquella sonrisa, elegancia, calidez y sensualidad para moverse.
De verdad enarque una ceja quizás con un poco de incredulidad reflejado en el rostro y en el timbre de mi voz Había escuchado mucho de mi, pero nunca algo referente a la forma de mi espalda, aquello me dice que debo de prestar más atención a otros aspectos sonreí aceptando aquel inesperado brindis.
El pequeño tintineo de las copas extendió un agudo sonido a través de toda la habitación, un pequeño eco propagándose a toda la extensión, más no había sido aquello todo lo que se podía sentir en esos instantes.
A menos que estés metida en un lio con un autonombrado cazador de vampiros me fastidiaba pronunciar aquello y la ironía de mis gestos lo reflejaba
No veo el motivo para tal alerta, parece que estas esperando que alguien te salte encima en verdad no estaría mal saltarle encima, bajo aquella piel debería esconderse la mejor sangre que había probado, conservada como se diría vulgarmente en alcohol con una antigüedad lo suficientemente larga para beber hasta la última gota. Mi mirada siguió la corriente de sus pensamientos y dejo de centrarse en sus ojos para fijarse en su cuello y parte de sus hombros. De verdad una tentación que me hacia titubear, insólito en verdad.
No sé que debe de alarmarte, debo decir que conmigo aquí no hay de que puedas preocuparte. Soy bastante listo para darme cuenta si hay algo afuera que pueda significar un riesgo parte de mi egocentrismo salió a relucir en aquel instante, un ego mezclado con verdad dado que si en verdad hubiera algo ahí afuera que hozara interrumpir mi placentera velada, se encontraría con el cuello partido en la mitad del tiempo del aleteo de un colibrí. Todo esto estaba tomando bastante significado para mí, mi atención estaba siendo absorbida por aquel ser frente a mi, con una sonrisa que desde hace tiempo atras me había hecho mirar dos veces.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Almenos mi alago le había sido de gusto, y por supuesto tambien de cierta forma podía llamarce original. Pero, esque para mi era inevitable centrarce en aquellos detalles. Ademas, para lamer sus medias adorando lo poderoso e infinitamente increible y demas, seguramente ya habrían otros. Pero, no era del tipo que reclamaría piedad por su existencia.
Me sonreí algo apenada por la actitud. - Enrealidad, desde ese maldito y vergonzozo accidente, soy capaz de dispararle a una liebre si se me presenta. - Sus siguientes palabras palarizaron los nervios y sentidos de mi cuerpo, mi entrecejo se fruncio levemente, por aquellos segundos mientras las palabras se deslizaban de aquellos varoniles labios. Esto descocía una cantidad de preguntas y dudas increíbles, y varios motivos por mi comportamiento.
En primer lugar, era de mi responsabilidad los terrenos de los cuales me poseía y era tan territorial o peor, que una leona. Por otro lado, era cierto que me encontraba con uno de los vampiros mas poderosos que podrían estar pisando la rocosa tierra en estos preciosos momento, es decir ¿Acaso no había notado eso en medio del bar?, ¿Realmente era caso de que el pueblo me afectaba de manera grabe? o Simplemente era una desorientada mental que no tenía idea donde ponía los pies ni contra que se enfrentaba. ¿Tan bruta?... No, para nada, quizás todo era mano de aquella confianza sobrenatural que existía entre ambos, y que aún no encontraba una razón lógica para ello. O tal vez claramente no queria encontrarla por miedo a saber algo aun peor.
Su mirada se desvió a mi cuello, respiré lentamente y con profundidad, comenzaba a sentirme como una presa, una jugosa y vulnerable presa bajo las fauses de aquel depredador altamente superior en demaciados aspectos como para atreverme a imaginarlos, al levantar los ojos a su mirada mi mente se apropió de una imagen realmente apasionada en la que el presente vampiro y yo eramos parte... Pestañee confundida por la situacion y depronto me preguntaba si acaso era que estaba comenzando a manipular mi mente.
Me sonreí con incredulidad ante todo lo que oía, imaginaba, e incluso sucedia. Ahora simplemente eramos él y yo en medio del comedor, el resto del lugar y para mis sentido era nulo, la nada... Una eterna oscuridad. Había logrado bloquear por completo mis sentidos, bajarlos de una manera sumamente peligrosa pero, me hacia sentir mas a gusto. Finalmente podía descansar y bajar la guardia despues de mas de siete siglos.
- Lo siento... yo. - Dije entre dudando mis palabras, y fijando mi mirada en la suya, como si buscara mis palabras en la intensidad de sus ojos. - Siempre he sido yo, espero que mi actitud no te haya ofendido. - Me sonreí de manera mas espontanea, y notoriamente mas relajada, aquel "siempre he sido yo", era mi forma de clasificar que en mi camino ha sido un rumdo de un solo carril, y en una sola dirección; hacia adelante y en soledad, corriendo la responsabilidad mi cabeza y mis andanzas. - Pero, es un honor poder bajar el alto pabellón de defensas, almenos una vez cada siete siglos. - reí por lo bajo, mientras mi mente ahora buscaba sobre que brindar.
- Vamos al Living, podemos estar mas comodos. - Comenté, ya que despues de todo aun el se encontraba de pie y de cierta forma me incomodaba que mis visitas no estuvieran a sus anchas. Me levanté de la mesa quedando con torpeza mucho mas cerca de su cuerpo, me encontraba relajada pero, era imposible no notar el poder que irradiaba nada mas de su piel. Y de sentirlo mas de cerca, nada mas me hacia tenzar la piel de todo el cuerpo. Levanté la mirada junto con el rostro, sonriendo de lado al tiempo que bebía el primer delicioso trago de mi copa y desviaba la mirada junto con mis pasos hacia el living, soltando finamente un embriagante llamado a que me siguiera. Como si fueran esporas de una flor en llamado a las abejas...
Me sonreí algo apenada por la actitud. - Enrealidad, desde ese maldito y vergonzozo accidente, soy capaz de dispararle a una liebre si se me presenta. - Sus siguientes palabras palarizaron los nervios y sentidos de mi cuerpo, mi entrecejo se fruncio levemente, por aquellos segundos mientras las palabras se deslizaban de aquellos varoniles labios. Esto descocía una cantidad de preguntas y dudas increíbles, y varios motivos por mi comportamiento.
En primer lugar, era de mi responsabilidad los terrenos de los cuales me poseía y era tan territorial o peor, que una leona. Por otro lado, era cierto que me encontraba con uno de los vampiros mas poderosos que podrían estar pisando la rocosa tierra en estos preciosos momento, es decir ¿Acaso no había notado eso en medio del bar?, ¿Realmente era caso de que el pueblo me afectaba de manera grabe? o Simplemente era una desorientada mental que no tenía idea donde ponía los pies ni contra que se enfrentaba. ¿Tan bruta?... No, para nada, quizás todo era mano de aquella confianza sobrenatural que existía entre ambos, y que aún no encontraba una razón lógica para ello. O tal vez claramente no queria encontrarla por miedo a saber algo aun peor.
Su mirada se desvió a mi cuello, respiré lentamente y con profundidad, comenzaba a sentirme como una presa, una jugosa y vulnerable presa bajo las fauses de aquel depredador altamente superior en demaciados aspectos como para atreverme a imaginarlos, al levantar los ojos a su mirada mi mente se apropió de una imagen realmente apasionada en la que el presente vampiro y yo eramos parte... Pestañee confundida por la situacion y depronto me preguntaba si acaso era que estaba comenzando a manipular mi mente.
Me sonreí con incredulidad ante todo lo que oía, imaginaba, e incluso sucedia. Ahora simplemente eramos él y yo en medio del comedor, el resto del lugar y para mis sentido era nulo, la nada... Una eterna oscuridad. Había logrado bloquear por completo mis sentidos, bajarlos de una manera sumamente peligrosa pero, me hacia sentir mas a gusto. Finalmente podía descansar y bajar la guardia despues de mas de siete siglos.
- Lo siento... yo. - Dije entre dudando mis palabras, y fijando mi mirada en la suya, como si buscara mis palabras en la intensidad de sus ojos. - Siempre he sido yo, espero que mi actitud no te haya ofendido. - Me sonreí de manera mas espontanea, y notoriamente mas relajada, aquel "siempre he sido yo", era mi forma de clasificar que en mi camino ha sido un rumdo de un solo carril, y en una sola dirección; hacia adelante y en soledad, corriendo la responsabilidad mi cabeza y mis andanzas. - Pero, es un honor poder bajar el alto pabellón de defensas, almenos una vez cada siete siglos. - reí por lo bajo, mientras mi mente ahora buscaba sobre que brindar.
- Vamos al Living, podemos estar mas comodos. - Comenté, ya que despues de todo aun el se encontraba de pie y de cierta forma me incomodaba que mis visitas no estuvieran a sus anchas. Me levanté de la mesa quedando con torpeza mucho mas cerca de su cuerpo, me encontraba relajada pero, era imposible no notar el poder que irradiaba nada mas de su piel. Y de sentirlo mas de cerca, nada mas me hacia tenzar la piel de todo el cuerpo. Levanté la mirada junto con el rostro, sonriendo de lado al tiempo que bebía el primer delicioso trago de mi copa y desviaba la mirada junto con mis pasos hacia el living, soltando finamente un embriagante llamado a que me siguiera. Como si fueran esporas de una flor en llamado a las abejas...

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

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Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Lo observaba todo, su rostro estaba sereno se había mantenido en un gesto sencillo y pasivo pero su mente era demasiado compleja y totalmente distinta a su expresión. No me era necesaria mucha energía para percibir la ligera duda que se formulaba en su mente; eran como rayos de luz de diversas tonalidades en la mente de las personas, la iluminación cambiaban dependiendo de las emociones y pensamientos que se estuvieran cuajando y era así como yo podía saber lo que estaban pensando.
Era nuestra naturaleza analizar lo que acontecía a nuestro alrededor aunque algunos lo desarrollábamos más hasta llevarlo a la perfección; hasta ahora era comprensible todo lo que ella quisiera pensar dado que este era su refugio u hogar por darle un nombre, y yo era apenas un conocido que a simple vista no tenía muy buenas intensiones.
La intensidad de sus pensamientos me hizo echar a andar los míos propios. ¿Qué hacía yo aquí pasando tiempo con una vampira que recién acababa de conocer? No era por el vino obviamente, era por indagar sobre ella, saber qué había detrás de aquellas murallas que me hacia acercarme peligrosamente a esa enigmática vampiresa.
Ella se estaba mostrando mucho más segura y yo no tenía la intensión de arruinar eso, y aunque pareciera difícil para aquellos que me conocieran a la perfección yo también estaba bajando la guardia dejando atrás a ese vampiro calculador y frívolo que había puesto apenas un pie en el centro del pueblo.
De los dos lados me esperaba lo mismo salvo que de uno era un largo y fructífero paseo. Al parecer me inclinaría por el último. Ella se estaba mostrando mucho más segura y yo no tenía intensión de arruinar eso conocería más con relación a su personalidad, y aunque pareciera difícil yo también estaba bajando la guardia de vampiro calculador.
Ella se puso de pie y su cuerpo quedo tentativo y casi amenazante cercano al mío. Mi mirada estaba sobre su rostro que durante unos segundos se mantuvo a la altura del mío, sus ojos y los míos se encontraron en un perpetuo segundo fue una interacción de energía. Emanaba de su cuerpo, tibia, fuerte y constante, entraba en contacto con la mía y parecían mezclarse poco a poco hasta fundirse y formar un aura mayor que nos rodeaba a ambos. Entonces camino y yo la seguí conducido por su peculiar encanto, al llegar ocupe un lugar en uno de los blanquecinos sofás.
Quizás sean efectos del vino sonreí haciendo alusión a lo que ella había dicho antes de que nos pusiéramos en marcha hacia el living, aquello sobre bajar la guardia No es mi intensión aprovecharme de las bajas defensas de una mujer, pero compartimos esas bajas murallas justo ahora. Creo que la hostilidad puede quedar de lado, tenemos más en común que lo que yo había pensado en un inicio.
Era nuestra naturaleza analizar lo que acontecía a nuestro alrededor aunque algunos lo desarrollábamos más hasta llevarlo a la perfección; hasta ahora era comprensible todo lo que ella quisiera pensar dado que este era su refugio u hogar por darle un nombre, y yo era apenas un conocido que a simple vista no tenía muy buenas intensiones.
La intensidad de sus pensamientos me hizo echar a andar los míos propios. ¿Qué hacía yo aquí pasando tiempo con una vampira que recién acababa de conocer? No era por el vino obviamente, era por indagar sobre ella, saber qué había detrás de aquellas murallas que me hacia acercarme peligrosamente a esa enigmática vampiresa.
Ella se estaba mostrando mucho más segura y yo no tenía la intensión de arruinar eso, y aunque pareciera difícil para aquellos que me conocieran a la perfección yo también estaba bajando la guardia dejando atrás a ese vampiro calculador y frívolo que había puesto apenas un pie en el centro del pueblo.
De los dos lados me esperaba lo mismo salvo que de uno era un largo y fructífero paseo. Al parecer me inclinaría por el último. Ella se estaba mostrando mucho más segura y yo no tenía intensión de arruinar eso conocería más con relación a su personalidad, y aunque pareciera difícil yo también estaba bajando la guardia de vampiro calculador.
Ella se puso de pie y su cuerpo quedo tentativo y casi amenazante cercano al mío. Mi mirada estaba sobre su rostro que durante unos segundos se mantuvo a la altura del mío, sus ojos y los míos se encontraron en un perpetuo segundo fue una interacción de energía. Emanaba de su cuerpo, tibia, fuerte y constante, entraba en contacto con la mía y parecían mezclarse poco a poco hasta fundirse y formar un aura mayor que nos rodeaba a ambos. Entonces camino y yo la seguí conducido por su peculiar encanto, al llegar ocupe un lugar en uno de los blanquecinos sofás.
Quizás sean efectos del vino sonreí haciendo alusión a lo que ella había dicho antes de que nos pusiéramos en marcha hacia el living, aquello sobre bajar la guardia No es mi intensión aprovecharme de las bajas defensas de una mujer, pero compartimos esas bajas murallas justo ahora. Creo que la hostilidad puede quedar de lado, tenemos más en común que lo que yo había pensado en un inicio.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Mis pasos me llevaron hasta el living, y luego de tomar asiento, él tomo el de enjunto. Su contestación era digna de como si me hubiera leído la mente, eso me produjo cierto rechazo. El imaginarme nada mas que pudiera estar escarvando en mis pensamientos, y con la imagen sexosa que había tenido hacia nada mas unos momentos, era sentirce realmente como si la tierra pudiera hacerme el favor de tragarme. Pero no, no era sabído realmente si los vampiros leían las mentes.
- Dudo que el vino tenga que ver. - Miré la botella. - Hace falta mas para que comience a perder la cordura. - me sonreí burlona por mi propio comentario mientras me sentaba de costado y colocaba las piernas sobre el cojin del sillón, pero sencillamente no podía creer que un par de copas dejaran paso a una conexión tan profunda, mucho menos desde casi un principio.
Ya mas relajada, pude leer entre las palabras que a el mismo terminarían quizás, por delatarlo. ¿Mas en común que desde un principio?, como sabía el quien era yo. Y como yo no podía recordarlo a él. Aquello no tenía demaciadas vueltas, quizás y malpensando por un momento había sido él quien... Preferia ni pensarlo en aquel momento, no cuando lo tenía enfrente y podía sentir cada cambio en mi ser.
Aunque quizás pensándolo bien, me daban cosquilleos en ciertas partes el pensar que podría estar hablando con el desgraciado que se habia aprobechado de mí hacia ya mucho tiempo. Lo admitía, la idea era ciertamente morbosa, o no tanto. Pero, aquellos pensamientos y el recordar las sensaciones de esa noche hacían cambiar radicalmente la energía que emitia.
Inconcientemente, toqué en mi cuello el lugar donde alguna vez habian estado las dolorosas punzaciones de mi atacante, que no había sido una, pero la que mas apreciaba habia sido la que se encontraba en la union del cuello al hombro, dolorosa pero, ciertamente se habia sentido delicioso sentir como robaba mi sangre desde allí. En fin, en realidad había aprobechado para morder cada parte de mi cuerpo especialmente las mas candentes. Me reí sola por aquellos pensamientos, lo que me faltaba. Seteciento cincuenta y dos años mas tarde había invitado a mi agresor a beber una buena cocecha a mi propia "casa". ¡Perfecto!, ¿Que seguía?, ¿Van Hellsing?.
- Pero, pensadolo bien... Puede afectar un poco a ciertas cuestiones. - Mi voz volvía a ser sensual, y esta vez no porque fuera en naturalidad. Si no porque estaba comenzando a interesarme serlo específicamente con él, lo cual indicaba un antes y un después entre la sensualidad espontanea y el interés puntual. - Sabes, espero que vayas alguna vez a visitarme a la biblioteca. - Me sonreí perversa mientras daba otro trago a la copa y saboreaba aquel liquido con cada expresión de mi rostro para luego volver hablar. - Pueden haber cosas que te interesen saber. - Terminé de decir en un tono moderado y apoyando mi brazo en el respaldar del sillón para sostener así mi rostro, ya no podía resistir el no mirarlo fijamente, sentía una atracción extraña pero ciertamente fuerte hacia él. Una a la que no quería encontrarle una explicación inmediata o perdería el encanto.
- Dudo que el vino tenga que ver. - Miré la botella. - Hace falta mas para que comience a perder la cordura. - me sonreí burlona por mi propio comentario mientras me sentaba de costado y colocaba las piernas sobre el cojin del sillón, pero sencillamente no podía creer que un par de copas dejaran paso a una conexión tan profunda, mucho menos desde casi un principio.
Ya mas relajada, pude leer entre las palabras que a el mismo terminarían quizás, por delatarlo. ¿Mas en común que desde un principio?, como sabía el quien era yo. Y como yo no podía recordarlo a él. Aquello no tenía demaciadas vueltas, quizás y malpensando por un momento había sido él quien... Preferia ni pensarlo en aquel momento, no cuando lo tenía enfrente y podía sentir cada cambio en mi ser.
Aunque quizás pensándolo bien, me daban cosquilleos en ciertas partes el pensar que podría estar hablando con el desgraciado que se habia aprobechado de mí hacia ya mucho tiempo. Lo admitía, la idea era ciertamente morbosa, o no tanto. Pero, aquellos pensamientos y el recordar las sensaciones de esa noche hacían cambiar radicalmente la energía que emitia.
Inconcientemente, toqué en mi cuello el lugar donde alguna vez habian estado las dolorosas punzaciones de mi atacante, que no había sido una, pero la que mas apreciaba habia sido la que se encontraba en la union del cuello al hombro, dolorosa pero, ciertamente se habia sentido delicioso sentir como robaba mi sangre desde allí. En fin, en realidad había aprobechado para morder cada parte de mi cuerpo especialmente las mas candentes. Me reí sola por aquellos pensamientos, lo que me faltaba. Seteciento cincuenta y dos años mas tarde había invitado a mi agresor a beber una buena cocecha a mi propia "casa". ¡Perfecto!, ¿Que seguía?, ¿Van Hellsing?.
- Pero, pensadolo bien... Puede afectar un poco a ciertas cuestiones. - Mi voz volvía a ser sensual, y esta vez no porque fuera en naturalidad. Si no porque estaba comenzando a interesarme serlo específicamente con él, lo cual indicaba un antes y un después entre la sensualidad espontanea y el interés puntual. - Sabes, espero que vayas alguna vez a visitarme a la biblioteca. - Me sonreí perversa mientras daba otro trago a la copa y saboreaba aquel liquido con cada expresión de mi rostro para luego volver hablar. - Pueden haber cosas que te interesen saber. - Terminé de decir en un tono moderado y apoyando mi brazo en el respaldar del sillón para sostener así mi rostro, ya no podía resistir el no mirarlo fijamente, sentía una atracción extraña pero ciertamente fuerte hacia él. Una a la que no quería encontrarle una explicación inmediata o perdería el encanto.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

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Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
- Entonces deberíamos comprobar esa teoría - pensé con gracia pero sin mostrar una sonrisa mayor a la que mantenía sobre mi rostro en aquellos momentos.
El silencio era valioso, o al menos ese dicho se venía cantando desde hace mucho tiempo atrás. Cuando te quedabas mudo era principalmente por una razón, estas pensando. Estas pensando que decir, pensando en lo que está pasando frente a ti, pensando en lo que fue hace algunos años; y fue precisamente aquello último lo que me ayudo a orientarme dentro de la nueva conversación. Porque yo tenía una memoria excelente, digna del mejor de los cirujanos que nunca olvida las partes del cuerpo de su paciente, yo tenía buena memoria y ella al parecer unos recuerdos más nítidos.
A la biblioteca, ¿No me dirás que a leer algún libro? Porque ya me eh leído bastantes, a menos claro que se trate de una leyenda del pueblo lo cual tampoco me era nuevo, yo no estaba completamente cegado en torno a eso. El nacimiento de Mystic Falls, sus familias fundadoras como los Fell, los Loockgod e incluso los Gilbert. Sí, eso ya me lo sabía. Incluso la historia de los Salvatore, era un cuento de cuna que me había sido leído en varias ocasiones hasta causarme aburrimiento.
Si en lugar de ello me dijeras claramente que seria para visitarte y tener otra conversación como esta o incluso más entretenida, entonces no tendría por qué pensarlo un solo segundo. Directo, sincero y limpio. Ciertamente me gustaba ese juego “te toca, me toca” pero por qué no añadirle un toque de profunda y sobre valorada sinceridad aquella mujer convertida en una esplendorosa vampira me era hasta ahora un gusto lejano, un placer que estaría gustoso de mezclar con trabajo. Ella gustaba de palabras seductoras, por qué no podía yo ir al grano y desestabilizar esa tarima de sutilezas persuasivas.
Las bibliotecas son para guardar silencio, mirarse a los ojos escondiendo la mayor parte del rostro tras un libro. Cosas de adolescentes que no estaria mal repetir pensé y sonreí ligeramente
Me gusta aquí, hay vino y calor de hogar - como en familia - reí bajo tras mis pensamientos agachando levemente la mirada y volviéndola a alzar a la suya - Sí, seriamos una buena familia - . Cada uno ya había tomado una posición más relajada. Mi espalda se mantenía reclinada sobre el respaldo quizás un poco resbalada y con una pierna sobre la otra formando un buen ángulo de noventa grados.
La bebida sobre mis labios, deslizándose sobre mi garganta y en mi mente tenia la imagen de sus dedos sobre su clavicula. Aquello no era buena idea.
El silencio era valioso, o al menos ese dicho se venía cantando desde hace mucho tiempo atrás. Cuando te quedabas mudo era principalmente por una razón, estas pensando. Estas pensando que decir, pensando en lo que está pasando frente a ti, pensando en lo que fue hace algunos años; y fue precisamente aquello último lo que me ayudo a orientarme dentro de la nueva conversación. Porque yo tenía una memoria excelente, digna del mejor de los cirujanos que nunca olvida las partes del cuerpo de su paciente, yo tenía buena memoria y ella al parecer unos recuerdos más nítidos.
A la biblioteca, ¿No me dirás que a leer algún libro? Porque ya me eh leído bastantes, a menos claro que se trate de una leyenda del pueblo lo cual tampoco me era nuevo, yo no estaba completamente cegado en torno a eso. El nacimiento de Mystic Falls, sus familias fundadoras como los Fell, los Loockgod e incluso los Gilbert. Sí, eso ya me lo sabía. Incluso la historia de los Salvatore, era un cuento de cuna que me había sido leído en varias ocasiones hasta causarme aburrimiento.
Si en lugar de ello me dijeras claramente que seria para visitarte y tener otra conversación como esta o incluso más entretenida, entonces no tendría por qué pensarlo un solo segundo. Directo, sincero y limpio. Ciertamente me gustaba ese juego “te toca, me toca” pero por qué no añadirle un toque de profunda y sobre valorada sinceridad aquella mujer convertida en una esplendorosa vampira me era hasta ahora un gusto lejano, un placer que estaría gustoso de mezclar con trabajo. Ella gustaba de palabras seductoras, por qué no podía yo ir al grano y desestabilizar esa tarima de sutilezas persuasivas.
Las bibliotecas son para guardar silencio, mirarse a los ojos escondiendo la mayor parte del rostro tras un libro. Cosas de adolescentes que no estaria mal repetir pensé y sonreí ligeramente
Me gusta aquí, hay vino y calor de hogar - como en familia - reí bajo tras mis pensamientos agachando levemente la mirada y volviéndola a alzar a la suya - Sí, seriamos una buena familia - . Cada uno ya había tomado una posición más relajada. Mi espalda se mantenía reclinada sobre el respaldo quizás un poco resbalada y con una pierna sobre la otra formando un buen ángulo de noventa grados.
La bebida sobre mis labios, deslizándose sobre mi garganta y en mi mente tenia la imagen de sus dedos sobre su clavicula. Aquello no era buena idea.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Escuché sus comentarios que lograron robarme una risa algo forzada, rolee los ojos y lo volví a mirar intensamente. - Si esperara que me visitaras para algo en especial te lo diria, pero no. Hay unos diarios interesantes, pero claro... Olvidé que ya podrías estar sabiendo todo de donde estas. - Lo miré con una media sonrisa, me empezaba a comportar como una mujer normal en un clasico juego de "tire y afloje" como si se tratara de pasos de baile. Lo miré fijo y nuevamente analizaba sus gestos. ¿Algun día lo dejaría en paz?, parecia estar pendiente de encontrarle algun defecto, ese aglo que me retrallera de el, que me hiciera despreciarlo. No obstante había ese algo que no cerraba del todo... Piensalo bien Char, ¿que haria un vampiro tan antiguo en medio de un pobre pueblo?. Obviamente no venia a cortar flores en el campo... Y tal cual lo habia sospechado Mystic Falls tenía algo interesante para contarme. - Aun asi quieras ir solo a leer el diario del dia, la puerta de la gerencia estara abierta a tu visita. - Completé de manera espontanea, sin siquiera haber meditado las palabras. Bebí otro suave sorbo de mi copa, haciendo que el vino se posara sobre mis labios para luego tambien degustarlo de estos.
Me acerqué un poco mas a él... Queria jugar un poco y probar que sucedia. - Y quizás tengas algo interesante que contarme sobre Mysitc Fall's. - Dije de manera juguetona y a la vez curiosa, realmente no me importaba si esquibaba el tema, tenia pilas y pilas de libros para investigar y otros tantos de ocultismo... Que para bien o mal, podrían ser útiles para algo.
- Hablando de visitas, libros y adolescentes... - Me sonreí con cierta picardía, tramaba algo por supuesto, normal en mi y de mis tantos alterego... - Espero si, que vayas a mi oficina en el ayuntamiento, para arreglar cuentas, lo haria mas... Interesante. Ademas, no creo que el alcalde se moleste porque su mano derecha e izquierda trabajen en algo en común. ¿No?. - Al terminar con aquella insinuación mordí suavemente mi labio inferior de lado, entrecerrando un poco mis ojos para dejarlo mas en claro.
Si, simplemente quien podría entenderme, primerlo le decia que no me interesaban sus visitas pero, luego le hacia una clara insinuacion de que deseaba que lo hiciera y no exactamente para hablar sobre trabajo, eso estaba mas claro que el agua de mar caribeño.
No obstante, su último comentario realmente me habia dejado pensando, sobre todo por parte de él. Pero, sonreí casi demostrando dulzura, y al notarlo me sentí extraña.
Desvié mi mirada al reflejo de mi rostro en el vidrio, arquee suavemente mi ceja y acaricie con la orilla de la copa la comisura de mis labios, me sonreí esta vez con algo de ingenuidad, que estúpida lucia esa sonrisa de ternura en mi rostro, me aseguraría de no volver a hacerla. Volví la mirada a Klaus, el y su bendita templanza que mas bien parecía ser una sutíl insinuación de guerra. En una palabra, una simple palabra podía calificar su actitud de manera exacta. Majestuosidad, tambien otras como, supremacia, seguridad... Se notaba que estaba completamente a gusto, que poseía todo bajo su control, y quien no obtendría ese comportamiento altanero con el paso del tiempo... Yo solía tenerlo con muchas mas razones él que me superaba ampliamente.
- Bueno, es un alago que hables de calor hogareño, principalmente por la decoracion ultra gélida que tiene la sala. - Dije con algo de pena mordisqueando como con nervios mi labio inferior, y reir entre dientes. - Y por otro lado... No me creo capaz de semejante cosa, es decir. - Digo con disconformidad en mi misma, o quizás de las propias palabras. - Hogar me suena a familia. ¿Me sientes capaz de semejante odisea? - Bromee un poco sobre ello, aunque sencillamente no creía contar con madera para la familia y el hogar. Y mucho menos despues de la muerte de Cristopher, que desde que habia llegado a Mistyc fall's me ostigaba en mis sueños... Lo miré intentando hacerme ajena a los recuerdos.
- Solo una vez tuve un romance. - Confecé despues de todo máximo que podía hacer es hecharse a reir y revolcarse en el piso de las carcajadas. Ya que... peor habia sido vivirlo. - ... Era humano, y un vampiro lo asesinó. - Al grano y sin tantos detalles ni lagrimas... Ni lamentos. De un momento a otro, y como quien quiere la cosa recordé que tenía reservas de sangre en la heladera. Agregando que adoraba hacer mezclas extrañas.
- Que tal si le doy algo de sabor a la bebida. - Mi voz tomo cierto misterio pero no abandonó la invitación al juego. - Tengo un par de bolsas de sangre en la heladera en caso de emergencia. - Me rei divertida, que clase de emergencia podía tener siendo yo una cazadora tan ábil, dejé mi copa sobre la mesa del living y me levanté del sillón para caminar a la cocina. - Anímate a probar. - Me giré sonriendo, con mis cabellos algo revueltos sobre mi rostro, soplé un par de mechones con gracia mientras desviaba mis ojos de lugar, y luego acomodar mi cabello hacia atras.
Me acerqué un poco mas a él... Queria jugar un poco y probar que sucedia. - Y quizás tengas algo interesante que contarme sobre Mysitc Fall's. - Dije de manera juguetona y a la vez curiosa, realmente no me importaba si esquibaba el tema, tenia pilas y pilas de libros para investigar y otros tantos de ocultismo... Que para bien o mal, podrían ser útiles para algo.
- Hablando de visitas, libros y adolescentes... - Me sonreí con cierta picardía, tramaba algo por supuesto, normal en mi y de mis tantos alterego... - Espero si, que vayas a mi oficina en el ayuntamiento, para arreglar cuentas, lo haria mas... Interesante. Ademas, no creo que el alcalde se moleste porque su mano derecha e izquierda trabajen en algo en común. ¿No?. - Al terminar con aquella insinuación mordí suavemente mi labio inferior de lado, entrecerrando un poco mis ojos para dejarlo mas en claro.
Si, simplemente quien podría entenderme, primerlo le decia que no me interesaban sus visitas pero, luego le hacia una clara insinuacion de que deseaba que lo hiciera y no exactamente para hablar sobre trabajo, eso estaba mas claro que el agua de mar caribeño.
No obstante, su último comentario realmente me habia dejado pensando, sobre todo por parte de él. Pero, sonreí casi demostrando dulzura, y al notarlo me sentí extraña.
Desvié mi mirada al reflejo de mi rostro en el vidrio, arquee suavemente mi ceja y acaricie con la orilla de la copa la comisura de mis labios, me sonreí esta vez con algo de ingenuidad, que estúpida lucia esa sonrisa de ternura en mi rostro, me aseguraría de no volver a hacerla. Volví la mirada a Klaus, el y su bendita templanza que mas bien parecía ser una sutíl insinuación de guerra. En una palabra, una simple palabra podía calificar su actitud de manera exacta. Majestuosidad, tambien otras como, supremacia, seguridad... Se notaba que estaba completamente a gusto, que poseía todo bajo su control, y quien no obtendría ese comportamiento altanero con el paso del tiempo... Yo solía tenerlo con muchas mas razones él que me superaba ampliamente.
- Bueno, es un alago que hables de calor hogareño, principalmente por la decoracion ultra gélida que tiene la sala. - Dije con algo de pena mordisqueando como con nervios mi labio inferior, y reir entre dientes. - Y por otro lado... No me creo capaz de semejante cosa, es decir. - Digo con disconformidad en mi misma, o quizás de las propias palabras. - Hogar me suena a familia. ¿Me sientes capaz de semejante odisea? - Bromee un poco sobre ello, aunque sencillamente no creía contar con madera para la familia y el hogar. Y mucho menos despues de la muerte de Cristopher, que desde que habia llegado a Mistyc fall's me ostigaba en mis sueños... Lo miré intentando hacerme ajena a los recuerdos.
- Solo una vez tuve un romance. - Confecé despues de todo máximo que podía hacer es hecharse a reir y revolcarse en el piso de las carcajadas. Ya que... peor habia sido vivirlo. - ... Era humano, y un vampiro lo asesinó. - Al grano y sin tantos detalles ni lagrimas... Ni lamentos. De un momento a otro, y como quien quiere la cosa recordé que tenía reservas de sangre en la heladera. Agregando que adoraba hacer mezclas extrañas.
- Que tal si le doy algo de sabor a la bebida. - Mi voz tomo cierto misterio pero no abandonó la invitación al juego. - Tengo un par de bolsas de sangre en la heladera en caso de emergencia. - Me rei divertida, que clase de emergencia podía tener siendo yo una cazadora tan ábil, dejé mi copa sobre la mesa del living y me levanté del sillón para caminar a la cocina. - Anímate a probar. - Me giré sonriendo, con mis cabellos algo revueltos sobre mi rostro, soplé un par de mechones con gracia mientras desviaba mis ojos de lugar, y luego acomodar mi cabello hacia atras.

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Localización: Mystic Falls
Re: De regreso [Klaus]
Fuiste capaz de enamorarte de un humano, no creo, que no te haya pasado por la cabeza tratar de formar una especie de familia perpetua con él. La idea de ser convertido y vivir el tan prometido eterno amor es algo muy frecuente en situaciones como estas, así que me encogí de hombros. Me fue imposible no hacer la comparación entre ella y Katherine, quienes se enamoraron de un humano quien sabe porque o cual estupidez, aquello despertaba un poco de recelo en mi ¿Qué habría en un humano que un vampiro no poseyera? ¿Sangre? Absolutamente no yo tenía y mucho mejor, sentimientos quizás. Me quede mirándola hacer un sin fin de gesticulaciones y en ello me entretuve durante un tiempo.
Se mordía el labio con frecuencia, su piel se estiraba bajo sus dientes dejando una pequeña marca blanquecina sobre su piel por la presión, el momento que su sangre se ahuyentaba de sus labios mientras sus dientes presionaban. Se le daba mucho jugar con aquella copa que sostenía en sus manos, y más aun con el liquido que contenía incluso me contagiaba la sensación de querer humedecer mis propios labios con mi lengua.
Como es que no me había percatado de su presencia con anterioridad, entonces hubiera reformulado mis planes y basarlos también en su persona.
Siempre me gustaría arreglar cuentas contigo, siempre que haya exista el mismo recibimiento y cortesía como lo hay aquí. Además que nuestros trabajos tienen una relación muy especial conteste con singular alegría, una extraña sonrisa que dejaba de lado aquella seriedad con la que me había mostrado en un principio, deje escapar un haz de calidez que solo salía cuando me encontraba con aquellos a quienes les tenia gran confianza, principalmente aquellos vampiros con los que tenía un lazo amistoso porque incluso yo, un vampiro ambicioso por poder gozaba de tener amigos.
Te acepto un nuevo sabor, pero no me gustan las bebidas congeladas señale con una nueva sonrisa Quizás si tuvieras una más fresca mi mirada se desvió a su cuello en una clara insinuación.
Deje que pasarán unos momentos para que ella hiciera sus conjeturas, espere a que su rostro me dijera lo que por su mente estaba pasando, y después de ese tiempo deje aflorar una corta y baja risa Tranquila, te acepto la bebida fría y le extendí mi copa ahora vacía. Aunque si gustaba ella yo podía acompañarla.
Se mordía el labio con frecuencia, su piel se estiraba bajo sus dientes dejando una pequeña marca blanquecina sobre su piel por la presión, el momento que su sangre se ahuyentaba de sus labios mientras sus dientes presionaban. Se le daba mucho jugar con aquella copa que sostenía en sus manos, y más aun con el liquido que contenía incluso me contagiaba la sensación de querer humedecer mis propios labios con mi lengua.
Como es que no me había percatado de su presencia con anterioridad, entonces hubiera reformulado mis planes y basarlos también en su persona.
Siempre me gustaría arreglar cuentas contigo, siempre que haya exista el mismo recibimiento y cortesía como lo hay aquí. Además que nuestros trabajos tienen una relación muy especial conteste con singular alegría, una extraña sonrisa que dejaba de lado aquella seriedad con la que me había mostrado en un principio, deje escapar un haz de calidez que solo salía cuando me encontraba con aquellos a quienes les tenia gran confianza, principalmente aquellos vampiros con los que tenía un lazo amistoso porque incluso yo, un vampiro ambicioso por poder gozaba de tener amigos.
Te acepto un nuevo sabor, pero no me gustan las bebidas congeladas señale con una nueva sonrisa Quizás si tuvieras una más fresca mi mirada se desvió a su cuello en una clara insinuación.
Deje que pasarán unos momentos para que ella hiciera sus conjeturas, espere a que su rostro me dijera lo que por su mente estaba pasando, y después de ese tiempo deje aflorar una corta y baja risa Tranquila, te acepto la bebida fría y le extendí mi copa ahora vacía. Aunque si gustaba ella yo podía acompañarla.

Klaus- Mensajes: 86
Re: De regreso [Klaus]
Decidí no responder al dulce amor eterno con un ex amor ya difunto, re difunto. Por lo general intentaba evitar aquellos pensamientos, lo había dejado en parte de lado. Aunque al parecer no lo suficiente como para que dejara de atormentarme ciertas veces, o de que dejara de buscar al consecuente de su muerte. El cual quizás tambien estaba muerto re muerto.
- Siempre que yo este presente, tendrá una atención especial caballero Klaus. - Dije con un tono cortéz y al mismo tiempo cantarín. - Siempre será bienvenido a mi oficina, como asi espero que yo a la suya. - Me sonreí expectante por su respuesta. ¿Acaso no podía dejar de hacerlo?, intenté atenuarla un poco, me habia vuelto el palacio de la risa en solo un par de horas.
No obstante, su cuerpo hizo llegar al mio una sensacion acojedora, que podría casi llamar calida. Sin embargo, su comentario me hizo helar hasta el hueso dulce. Claramente ya estaba comenzando a desear clavarme los dientes. Una nueva escena paso fugazmente por mi mente, ¡por todos los diablos!... Gracias a los limites de la naturaleza que no dejaran ver aquella locura, postrada en la cama sientiendo la dureza de sus colmillos desgarrando la piel de mi cuello mientras sentía como la sangre se escapaba de mis venas sin poner la menor resistencia e incluso disfrutándolo.
Lo cual me decía dos cosas, la primera que estaba comenzando a desear tumbarlo en mi cuarto, o que mi vida pasional estaba tan carente de fuego, como de vida.
Intenté ignorar todo ello, después de todo aceptaba una bebida envasada, me reí relajando la tensión en mis labios, aunque mis ojos podrían estar delatando cuanto me gustaba su idea. Lo tomé de la mano para hacer que se levantara de su lugar y asi llevarlo conmigo a la cocina. No sin antes tomar la botella y mi copa.
No nos tardamos demaciado ya que los ambientes no eran demaciado espaciosos. - Sabes... - Comencé hablar mientras le soltaba la mano y dejaba las cosas sobre la mesada para dirigirme a la nevera. - Dentro de algunas semanas debo viajar a París, tengo unos negocios que no puedo dejar pasar. Es todo basado en las viñas que poseo en Nueva Orleans. - Tomé uno de los paquetes de sangre, para luego ir a buscar una tijera. - Me preguntaba que tal vez podrías acompañarme, ya que llevas varios siglos adelantado en cuestión de negocios y podría ver que tan buena tajada les sacas a los desgraciados sin necesidad de controlar sus mentes. - Me sonreí para acercarme a la mesada y mirarlo a los ojos, y luego a las copas, su idea de beberme la sangre se me había quedado pegada entre ceja y ceja, pero no cambiaría el tema que venía trayendo.
- Es un hobbie, lograr chantajear a los humanos sin necesidad de utilizar mi superioridad, claro. - Sintenticé abriendo el paquete, y sirviéndolo en unas de mis copas pero, las dudas me invaden al mirar la segunda, mis ojos se fueron inmediatamente a la presencia de él. Tomé el cuchillo nuevamente y apoyando mis codos sobre la mesada tiré el resto de mi cuerpo un poco hacia el lado contrario. Tiré mi mano atrás, haciendo que las venas de mi muñeca se resaltaran mas. Reí mesquinamente sin mirarlo concentrandomé en el brillo del metal para luego pasarlo por mi muñeca, cortando un poco la piel... Quería ver cual era su reacción.
- Siempre que yo este presente, tendrá una atención especial caballero Klaus. - Dije con un tono cortéz y al mismo tiempo cantarín. - Siempre será bienvenido a mi oficina, como asi espero que yo a la suya. - Me sonreí expectante por su respuesta. ¿Acaso no podía dejar de hacerlo?, intenté atenuarla un poco, me habia vuelto el palacio de la risa en solo un par de horas.
No obstante, su cuerpo hizo llegar al mio una sensacion acojedora, que podría casi llamar calida. Sin embargo, su comentario me hizo helar hasta el hueso dulce. Claramente ya estaba comenzando a desear clavarme los dientes. Una nueva escena paso fugazmente por mi mente, ¡por todos los diablos!... Gracias a los limites de la naturaleza que no dejaran ver aquella locura, postrada en la cama sientiendo la dureza de sus colmillos desgarrando la piel de mi cuello mientras sentía como la sangre se escapaba de mis venas sin poner la menor resistencia e incluso disfrutándolo.
Lo cual me decía dos cosas, la primera que estaba comenzando a desear tumbarlo en mi cuarto, o que mi vida pasional estaba tan carente de fuego, como de vida.
Intenté ignorar todo ello, después de todo aceptaba una bebida envasada, me reí relajando la tensión en mis labios, aunque mis ojos podrían estar delatando cuanto me gustaba su idea. Lo tomé de la mano para hacer que se levantara de su lugar y asi llevarlo conmigo a la cocina. No sin antes tomar la botella y mi copa.
No nos tardamos demaciado ya que los ambientes no eran demaciado espaciosos. - Sabes... - Comencé hablar mientras le soltaba la mano y dejaba las cosas sobre la mesada para dirigirme a la nevera. - Dentro de algunas semanas debo viajar a París, tengo unos negocios que no puedo dejar pasar. Es todo basado en las viñas que poseo en Nueva Orleans. - Tomé uno de los paquetes de sangre, para luego ir a buscar una tijera. - Me preguntaba que tal vez podrías acompañarme, ya que llevas varios siglos adelantado en cuestión de negocios y podría ver que tan buena tajada les sacas a los desgraciados sin necesidad de controlar sus mentes. - Me sonreí para acercarme a la mesada y mirarlo a los ojos, y luego a las copas, su idea de beberme la sangre se me había quedado pegada entre ceja y ceja, pero no cambiaría el tema que venía trayendo.
- Es un hobbie, lograr chantajear a los humanos sin necesidad de utilizar mi superioridad, claro. - Sintenticé abriendo el paquete, y sirviéndolo en unas de mis copas pero, las dudas me invaden al mirar la segunda, mis ojos se fueron inmediatamente a la presencia de él. Tomé el cuchillo nuevamente y apoyando mis codos sobre la mesada tiré el resto de mi cuerpo un poco hacia el lado contrario. Tiré mi mano atrás, haciendo que las venas de mi muñeca se resaltaran mas. Reí mesquinamente sin mirarlo concentrandomé en el brillo del metal para luego pasarlo por mi muñeca, cortando un poco la piel... Quería ver cual era su reacción.

Charlotte Rousseau- Poseedor de Talismán

- Mensajes: 217
Localización: Mystic Falls
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